La primera selección musical de Antonio Fuentes se tituló Cuerdas que Lloran-Volumen I, nombre que el mismo Toño Fuentes le dio a su colección. Después de este volumen le siguieron 20 LP’s, tres álbumes y cinco discos compactos. El proyecto nació el 7 de junio de 1962, más que la excelente selección musical, lo que verdaderamente impactó fue la extraña conformación de la agrupación: sintetizó en cinco o seis músicos la expresión de la música popular de América Latina.

El conjunto estuvo conformado por instrumentos internacionales: guitarra española en las manos de Alejandro “El Pibe” Campos y tiple colombiano con Gilberto López; guitarrón mexicano con John Mario Londoño, acordeón alemán con Alfonso Ospina, arpa paraguaya con Delhuyar Orozco, órgano americano interpretado por José Longas y su guitarra hawaiana.

Llegó después Julio García (Margarita, Bolívar, julio 22 de 1917 – Medellín, septiembre de 1993) y realizó los arreglos musicales. Este fue el momento en que Antonio Fuentes agregó el coro del Trío Primaveral, integrado por Teresita Rendón y las hermanas Myriam y Blanca Araque. Sus finas y breves intervenciones fueron arregladas cuidadosamente por el director Julio García y al pasarlas por la cámara electrónica del eco obtuvieron efectos admirables.

Antonio Fuentes (1907-1985), no limitó la expresión de su guitarra hawaiana; en su mente había otras posibilidades distintas a la ejecución de música polinesia. Del amplio catálogo internacional escogió obras inolvidables que con la sonoridad de la hawaiana alcanzaron otra dimensión. Su estilo de tocar este instrumento era totalmente diferente. Él la hacía en verdad llorar, alargando las notas al máximo, no cortándolas como los que tocan este maravilloso instrumento. Ese fue su gran éxito.

Créditos: Luis Felipe Jaramillo O.